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INTUICIÓN

¿Cómo sé si es intuición lo que percibo o sólo es un estado de ansiedad?

La pregunta que  realizo señalo “percibir” y esa percepción que siento  la siento en el cuerpo, quizás una  sensación de ahogo, de estremecimiento,  esas sensaciones créeme que muchas veces no representa “intuición”.

A lo largo de nuestra vida pasamos por momentos delicados que nos marcan, nuestro cuerpo queda impregnado de aquella emoción. ¿Cuántas veces he sentido aquella sensación sin que haya sucedido “nada” después?, seguramente si te paras a pensarlo muchas más veces de lo que te imaginas. ¿Entonces? ¿Sigues pensando que tu intuición te estaba avisando de algo? ¿O quizás el miedo representó aquella emoción guardada?.

Para luego sentirnos mal por no habernos atrevido, por haber dudado, por haber tenido miedo.

Pero también, hay veces, que de forma natural hemos cambiado nuestros planes, no saliendo a la hora que dijimos, no comiendo aquello que parecía exquisito, no pasando por aquella calle, haber cambiado el vuelo en el último momento, un largo etcétera. Para después agradecer al universo por no haber estado en aquellos momentos. Bien pues nuestro ser interior, o inconsciente, o alma, como lo quieras llamar  seguramente se comunicó contigo de una manera que no “percibiste” o quizás sí, pero no tuviste en cuenta. Pero de una forma natural te dejaste llevar, ¡Qué suerte!

Para saber si es intuición, o si tu inconsciente, o tu alma, como lo quieras llamar, se quiere comunicar contigo tu mente debe de ser entrenada en el silencio. Con ruido uno no percibe, no escucha, no está alerta.

Practicar la meditación es algo que ahora se puso mucho de moda. Llegar a ese estado no es imposible pero si requiere una gran constancia y un trabajo interno muy importante.

Entrena tu mente en el silencio. Observa tus pensamientos en el silencio sin participar en ellos, no sigas a Maestros llenos de ego, observa a aquel que sin presumir se vuelca con los demás.

Sólo siéntate con la espalda recta, como si tu columna fuera un tallo y fuera hacía la luz. Entorna tus párpados, y observa tu respiración, si vienen los pensamientos vuelve a tu respiración. Trae la mente a casa con la respiración. Comprométete contigo mism@ a un horario todos los días incluso fines de semana, y ve incrementando el tiempo día a día.

Om Prem