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RESPIRANDO MEJOR, VIVIENDO FELIZ EN EL AHORA

La respiración, sin ella no estaríamos aquí. Necesitamos comida y agua para sobrevivir, pero sin estos aguantaríamos unos días, pero sin oxígeno no. Además de que el oxígeno influye en todos nuestros sistemas también es necesario para nuestra mente, no sólo el prana que llevamos a nuestro cuerpo, sino además nos sirve de anclaje para la meditación, para traernos al presente, y ¿qué nos trae una mente llena de pensamientos en el pasado o en el futuro?, inquietud, ansiedad, preocupación, y dependiendo de hacía dónde nos dirija podemos sentirnos culpables, paralizados por el miedo, rabia por lo que ya no tiene solución, arrepentimiento de no habernos atrevido a aquello que un día vino a darnos una vuelta a nuestra vida, un largo etcétera…

Un gran número de alumnos que han pasado por Yoga Premananda traían con ellos ansiedad, insomnio, depresión, y recuerdo sus primeras experiencias con la respiración. Para algunos era como magia, nunca habían observado su respiración ni si quiera la habían usado para calmarse, inmediatamente me decían “¡Se acabaron las pastillas!, pienso pedirle al médico que empiece a quitármelas”. La alegría de encontrar una solución tan dentro de nosotros les convirtió en grandes practicantes del Yoga, su momento, su medicina como han descrito.

Otros los que menos pero que existen, no podían observar su respiración eso les hacía no respirar, ¡Aguantar!, y ¿Cómo? ¿Cómo aguantar sin poder reaccionar? Su respiración, su mente, estaba separada de su cuerpo…

No soy psicóloga, pero era fácil adivinar que esas pobres personas lo estaban pasando realmente mal y que ya llevaban mucho tiempo así, muchos años con pastillas, laborioso pero con ánimo, confianza y práctica diaria empezaron a ver la luz.

No concibo una clase de yoga sin que se le dediquen unos minutos al Pranayama y a la Meditación. Al fin y al cabo el fin del Yoga es la Meditación, al menos para mí.

Por esto mismo me encanta lo que hago, me queda muchísimo por aprender pero disfruto aportando todo lo que hasta ahora sé, que no es nada.